La economía circular es un modelo de producción y consumo, lo que supone que todos los agentes intervinientes en el ciclo de producción y uso deben estar alineados y movidos por el propósito de que su intervención evite todo perjuicio social y medioambiental. Ello supone integrar en el sistema valores sociales elevados como el respeto, la colaboración, la reutilización y la renovación.

Llevado al mundo de la moda la economía circular alcanza una de sus máximas expresiones en el UPCYCLING,”no hay prenda más sostenible que la que ya existe” …

El UPCYCLING no es algo nuevo (lo hacían nuestras madres y abuelas con las prendas familiares que rediseñaban y reutilizaban para darles un nuevo uso movidas por la necesaria economía y ahorro familiar). Lo nuevo, desgraciadamente, es la “desmedida necesidad de consumo de nuevas prendas” que se nos ha generado a la sociedad en el último cuarto de siglo XX y que ha derivado en nuestros días a la máxima expresión del “ Fast Fashion a low cost”. Una industria con efectos perversos a nivel ambiental, social y laboral y sobre el que ha puesto foco la regulación medioambiental europea.

Lo que nos jugamos a la hora de decidir apostar o no por una circularización en la industria textil es demoledor:

     – El sector textil representó en 2022 el cuarto mayor impacto negativo sobre el medio ambiente y el cambio climático y el tercero más elevado en el uso del agua y el suelo. En cada lavado de nuestra ropa lanzamos miles de microfibras que terminan en ríos y mares. Según la International Union for Conservation  Nature (IUCN), entre el 15 y el 30% del plástico que contamina el agua son microfibras sintéticas. Al igual que los microplásticos, estas partículas suben por la cadena trófica hasta llegar a afectar al ser humano.

 – En las cadenas de producción y distribución, el sector textil utiliza una gran cantidad de energía, recursos naturales y productos químicos que se expanden a la atmósfera a través de los gases efecto invernadero (GEI). Según la Convención sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas se estima que la huella de carbono de la industria textil es el 10% de las emisiones mundiales y supera al tráfico aéreo y marítimo combinado. Una razón es la alta concentración de la producción en países con fuerte dependencia de plantas de carbón como fuente energética (China, India) y los largos recorridos de distribución del producto hasta que llega al consumidor final.

Considerando la gravedad de estos impactos, un modelo de negocio en el sector que se considere sostenible ha de velar por tres aspectos:

  1. Tejidos ecológicos de calidad, seguros y sin riesgos para el medio ambiente, biodegradables o fácilmente reciclables.
  2. Consumo energético limpio.
  3. Condiciones socioeconómicas sostenibles. Los beneficios circulares no solo se refieren al medioambiente sino que han de incluir condiciones de trabajo seguras y justas.

 

El pasado mes de Mayo el Parlamento Europeo adoptó con amplia mayoría recomendaciones para la estrategia de la UE para textiles sostenibles y circulares. La exigencia es clara, los productos textiles vendidos en la UE han de ser más duraderos y los consumidores deben tener más información para tomar decisiones sostenibles. El desarrollo de un marco regulatorio para que los consumidores tengan más información se acaba de aprobar en este mes de Mayo en la Eurocámara y prohíbe el uso de declaraciones medioambientales generales como “respetuoso con el medioambiente”, “natural”, “biodegradable”, “neutro para el clima” o “eco” si no van acompañadas de pruebas detalladas. También se prohibirán afirmaciones sobre la totalidad del producto si las mismas sólo son ciertas para una parte del mismo. En definitiva, se deberá demostrar mediante verificación o certificado oficial la sostenibilidad publicitada en el producto. Esto unido a la prohibición de destrucción de los productos no vendidos y devueltos va a provocar que el DISEÑO Y LA CREATIVIDAD sean las estrellas protagonistas en la transformación del actual modelo lineal de  ciclo de vida del producto.

Sobre la base de un concienzudo trabajo en el Ecodiseño de la prenda pivotará la consecución de un modelo de ciclo de vida de producto circular y que sea verdaderamente sostenible y  certificable para el consumidor.

El futuro está en brindar prendas atemporales y de “autor” que sean capaces de transmitir ideas, sensaciones que se transformen con el usuario y se individualicen en cada nuevo uso huyendo del manido ciclo de las modas. En definitiva, la clave es dotar de impronta personal y polivalencia funcional a la prenda.

El cambio y transformación del sector hacia el que vamos deberá llevarnos a huir de la dictadura del “clonamiento” que nos provocan las modas del fast fashion y las grandes distribuidoras hacia la microsegmentación de la oferta en la que afloren creadores que controlan la idea, el diseño, la producción y algo claramente novedoso que tengan COMUNICACIÓN DIRECTA CON SU  USUARIO FINAL.

En esta binomio  de comunicación y colaboración entre creador y cliente es donde se ve factible que cale la idea en el consumidor de tener armarios más vacíos y  se adopte una posición más activa hacia la reutilización de las prendas.

Se abre así una nueva vía en el negocio de la moda que es la mutua colaboración entre creador y usuario conectados en un entorno colaborativo y circular, un gran paso por abordar y para que se produzca la perfecta realimentación del ciclo circular que debería seguir el producto. Un paso que debe llevar a evitar la ingente masa de desperdicios que actualmente son nada menos que el 85% de lo que se produce.

 

En este contexto tan turbulento para el sector emergen ideas, proyectos y creaciones como las de la marca Iconyc YCB de Mara Vila.

Una marca inspirada en la Costa Blanca, en el mediterráneo, en su luz, en sus pueblos costeros, su forma de vida y artesanía.  Mara Vila busca la sostenibilidad a través de colecciones cápsula y atemporales, transformables y adaptables. Nos encontramos a una diseñadora con un propósito claro de sensibilizar a los consumidores a través de la optimización y aprovechamiento de su armario porque además de creadora de moda se dedica a la docencia, a informar y difundir a las nuevas generaciones a través de colaboraciones en campañas y talleres de reciclaje. Enseñando el UPCYCLING y cómo una prenda puede seguir en tu armario adoptando otras formas u otros usos.

Iconyc YCB propone una nueva forma de vestir imaginativa, viva, en movimiento, disruptiva, a partir de piezas de tejido sin costuras, ni dobladillos, sin derecho ni revés. Prendas combinables entre sí, transformables y adaptables. Utilizando la técnica del Upcycling, Mara nos presenta un imaginativo vestido color arena con brillos y flecos creado a partir de un chal, un bikini que procede de una mantelería o un bolso a partir de una bolsa de guardar bolsos…

 

El pasado 20 de Mayo presentó la colección “HUELLAS DE SAL“ en la pasarela Arte en blanc en Alicante. Una colección con la quiere transmitir los valores de su marca: “Dejemos huellas de sal en el Universo de la moda, no de carbono en el Planeta”.

Recientemente, Mara ha formado parte del grupo de expertos que ha colaborado en un Estudio sobre Moda Sostenible en el Mercado Valenciano, desarrollado por la Clínica de sostenibilidad de la Universidad Europea y su Dra Raquel Martín

El 9 de junio se celebró la II Edición del Festival de Upcycling organizado por el grupo Moda Sostenible y la startup Upcyclick, creada por Mariola Marcet y en la que Mara Vila también participaba con su marca Iconyc YCB, como fashion marker, acercando al consumidor la idea del upcycling como una alternativa hacia una moda más sostenible, dando ideas y transformando prendas ya existentes.

«Me gusta la ropa que cuenta historias. Que cuando abrimos el armario nos traslada a un momento, a un lugar, igual que la música. Hagamos que sea más duradera, de mayor calidad. 

 Que en aquella camiseta, en vez de ver las costuras giradas con el primer lavado, veamos el viaje en tren que hicimos para encontrarnos con una persona muy especial» (Mara Vila).

 

Con este auténtico propósito y algunas de sus Iconycas prendas os invito a que os acerquéis a sus creaciones. Pongamos LUZ Y FOCO a iniciativas y proyectos como el suyo porque sin duda aportan la frescura y transformación que se necesita para poner fecha de caducidad al devastador legado que hasta ahora nos ha dejado la producción textil.

 

Ig: @iconyc_costablanca

Fotografía: @bielsol